La tragedia ocurrida en un río del centro de Florida sigue generando conmoción en Estados Unidos.
Días después de que Brittany Clark, de 31 años, muriera tras ser atacada por un caimán mientras nadaba, su novio, Chance Allison, compartió un emotivo mensaje en el que describió el profundo vacío que le dejó la pérdida y recordó que ambos tenían una vida llena de proyectos por delante.
En su publicación, Allison aseguró que todavía le cuesta aceptar lo sucedido y confesó que siente que se está «desmoronando» tras la muerte de su pareja, a quien intentó rescatar mientras era atacada por el reptil.
A través de una publicación en Facebook realizada el pasado 1 de julio, Chance Allison expresó el dolor que atraviesa desde el fatal ataque.
«Todavía no puedo creer lo que pasó. Teníamos tantas cosas planeadas y tantos recuerdos por crear. Eras una persona muy especial y no merecías irte de esa manera», escribió.
En el mismo mensaje también hizo una promesa que ha conmovido a cientos de personas: aseguró que cuidará para siempre de Shady y Hokie, las mascotas de Brittany.
Además, explicó que trabaja en la organización de una celebración en honor a la vida de su novia y agradeció los mensajes de apoyo que ha recibido. «Realmente me han ayudado a mantenerme unido tanto como me estoy cayendo a pedazos», expresó.
El intento desesperado por salvarla
De acuerdo con la información recopilada por ‘The Sun’, ‘Mirror’ y documentos citados del médico forense, Brittany Clark se encontraba nadando junto a Allison y su compañera de vivienda, Jayden Hernandez, en el río Econlockhatchee, dentro del bosque estatal Little Big Econ, cuando ocurrió el ataque.
El informe forense, citado por esos medios, señala que el caimán sujetó a la mujer por uno de sus brazos y comenzó a ejecutar el denominado «giro mortal», una maniobra utilizada por estos reptiles para inmovilizar a sus presas mediante rápidos giros bajo el agua.
Durante esos instantes, Allison habría sujetado al animal en un intento por obligarlo a soltar a Brittany. El documento indica que logró liberar uno de sus brazos de manera momentánea, pero el reptil volvió a sujetarla antes de que finalmente ambos pudieran llegar a la orilla.
Según el mismo reporte, una vez el caimán la soltó, Allison comenzó a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras otra persona llamaba a los servicios de emergencia.
Las grabaciones de la llamada al 911, divulgadas posteriormente por medios estadounidenses, reflejan la desesperación de quienes acompañaban a Brittany.
Mientras solicitaban ayuda, describían la gravedad de las lesiones y pedían que los equipos de rescate llegaran cuanto antes al lugar.
Según los reportes, Allison explicó al operador que se encontraban lejos del sendero principal y urgía asistencia inmediata, mientras Jayden Hernandez insistía en que la víctima estaba perdiendo una gran cantidad de sangre.
Posteriormente, Brittany fue trasladada a un centro asistencial, pero falleció debido a la gravedad de las heridas, de acuerdo con el informe del médico forense citado por esos medios.
El padre de la víctima, Robert Clark, relató al ‘New York Post’ que recibió una llamada de Jayden Hernandez mientras aún intentaban mantener con vida a su hija.
«Intentaban mantenerla con vida y esperaban a que llegaran las autoridades», recordó.
El hombre explicó además que la familia atravesaba otro momento de duelo, pues pocos días antes había fallecido la abuela de Brittany, una situación que agravó aún más el impacto de la noticia.
La investigación continúa
Tras el ataque, la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC) confirmó que capturó dos caimanes de gran tamaño en la zona donde ocurrió el hecho como parte del procedimiento establecido para este tipo de incidentes.
Las autoridades también señalaron que Brittany nadaba en un sector de aproximadamente un metro de profundidad y que, hasta el momento de los reportes conocidos, no existían indicios de que hubiera provocado al animal. La investigación oficial sobre el caso continúa abierta.