*Los escoltas cuentan con acreditaciones vigentes ante la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.
Durante el operativo de captura contra alias Chalá, presunto responsable del asesinato del periodista Mateo Pérez en Briceño, las autoridades también detuvieron a otras cinco personas. Entre los capturados se encontraban dos escoltas vinculados a una empresa de seguridad privada.
La información fue revelada por el diario El Tiempo, que este sábado informó que en la camioneta de alta gama en la que se movilizaba John Edison Chalá Torrejano, señalado integrante de las disidencias de las Farc bajo el mando de ‘Calarcá’, viajaban César Augusto Lara Alvarado y Óscar Javier Antolínez.
Ambos se desempeñaban como escoltas profesionales y contaban con acreditaciones vigentes ante la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada hasta el próximo 6 de noviembre.
El operativo de captura se dio el pasado 13 de junio en el peaje de Flandes, Tolima, por donde transitaban los escoltas y el señalado jefe del frente 36 de las disidencias de las Farc y presunto responsable del asesinato del periodista Pérez.
La investigación de EL TIEMPO reveló que ambos escoltas pertenecen a la empresa Eagle American de Seguridad, una firma con sede en Cúcuta que reporta ingresos por 62.000 millones de peso, según cita el medio.
La compañía es conocida en el mundo del espectáculo por prestar servicios de protección a celebridades como Carlos Vives, Pipe Bueno, el rapero ‘6ix9ine’ y Ryan Castro.
No obstante, el caso ha generado controversias adicionales. Mientras el abogado de la empresa, Cristian Camilo Rico, dijo que han protegido al reguetonero Blessd, el abogado del artista, Santiago Trespalacios, negó rotundamente cualquier relación comercial con la firma de seguridad.
La defensa de la empresa de seguridad
Ante la gravedad de los hechos —que incluyen el uso de armas adscritas legalmente a la compañía para proteger a un disidente—, la defensa de Eagle American sostiene que la empresa fue asaltada en su buena fe.
Según el abogado de la empresa, los escoltas habrían sido contactados por un tercero para un “servicio de urgencia” y decidieron prestarlo sin emitir una orden de servicio oficial ni informar a sus superiores.
Por esta razón, la Fiscalía les imputó el delito de porte ilegal de armas, ya que se encontraban operando en una zona geográfica para la cual no tenían autorización de la empresa.
El caso avanza rápidamente en los estrados judiciales. Tras las audiencias, alias Víctor Chalá y alias El Indio fueron enviados a prisión por concierto para delinquir y porte de armas. Los dos escoltas recibieron medida de aseguramiento de detención domiciliaria.
La Fiscalía ya extrajo información de los teléfonos incautados, logrando identificar plenamente a la persona que sirvió de puente para contratar a los escoltas de élite para el jefe guerrillero, según ha informado El Tiempo.
Las identidades de los otros capturados
Junto al alias ‘Víctor Chalá’ fueron retenidas otras cinco personas. Las autoridades ya cuentan con sus identidades y los objetos incautados a cada uno permiten trazar el perfil del grupo.
Luis Felipe Morales Cataño, al momento de su captura, portaba un teléfono celular Honor 200 Pro. Su papel dentro del grupo está siendo investigado.
Óscar Javier Antolínez llevaba una pistola Jericho 941 calibre 9 milímetros, dos proveedores con 18 cartuchos y un iPhone 15 Pro Max. La presencia de un arma de este tipo lo sitúa en el componente armado de la operación.
César Augusto Lara Alvarado portaba una pistola Córdoba Estándar calibre 9 milímetros, dos proveedores con 17 cartuchos y un iPhone 11. Otro eslabón armado dentro del grupo capturado.
Jhon Edinson Chala Torrejano, alias ‘Víctor Chalá’: el cabecilla disidente llevaba consigo una pistola Pietro Beretta calibre 9 milímetros, dos proveedores con 30 cartuchos, un iPhone 17 Pro Max y un iPhone 14 Pro Max. El arsenal y los teléfonos de alta gama reflejan el nivel de mando que le atribuyen las autoridades dentro de la estructura armada.
Diego Alejandro Bernal Hernández, otro de los capturados, portaba un iPhone 17 Pro. Al igual que Morales Cataño, su vínculo directo con las disidencias está siendo verificado.
Wilfredo Hernández Botina, por su parte, llevaba un teléfono celular OPPO. En la parte trasera del vehículo donde se movilizaba el grupo fue hallada una segunda pistola Pietro Beretta calibre 9 milímetros, dos proveedores con 30 cartuchos, 20 cartuchos adicionales calibre 9 milímetros y los 33 millones de pesos en efectivo.