El encuentro, confirmó Velásquez en una rueda de prensa, tuvo lugar en la ciudad venezolana de San Cristóbal.
Los ministros de Defensa de Colombia, Iván Velásquez, y de Venezuela, Vladimir Padrino, se reunieron este viernes para hablar sobre la crisis humanitaria en la región del Catatumbo, donde en la última semana la violencia guerrillera ha dejado entre 60 y 80 muertos y más de 41.000 desplazados.
El encuentro, confirmó Velásquez en una rueda de prensa, tuvo lugar en la ciudad venezolana de San Cristóbal, en el estado Táchira, y allí hablaron sobre «la gravedad de la situación propiciada, ocasionada y desarrollada por (la guerrilla de) el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la región del Catatumbo».
«Le comentaba de qué manera, al estilo paramilitar, esa organización recorrió casas extrayendo personas para darlos de baja con lista en mano, como ocurría en Colombia a finales de los noventa con los paramilitares y esas masacres terribles que los paramilitares cometieron», expresó Velásquez.
Esta es la primera reunión entre dos altos funcionarios de ambos países luego de que el Gobierno colombiano asegurara a principios de enero que no hubo elecciones libres en Venezuela.
Por eso, el Gobierno del presidente Gustavo Petro aún no ha reconocido a Maduro como presidente, aunque su posición es mantener las relaciones con el país vecino precisamente por la afectación en la frontera.
Crisis en el Catatumbo
Los enfrentamientos entre el ELN y el Frente 33 de las disidencias de las FARC dejan entre 60 y 80 muertos según los conteos de la Defensoría y la Gobernación de Norte de Santander, de los cuales solo se ha podido recoger 41 cuerpos por la situación que siguen viviendo zonas rurales alejadas del Catatumbo donde las autoridades aún no han podido acceder.
Además hay más de 41.000 desplazados, sobre todo en la capital departamental, Cúcuta, y en los pueblos de Ocaña y Tibú, incluidas 700 personas diarias entre el 17 y el 19 de enero a Venezuela.
Igualmente, 395 personas han sido «extraídas» (retiradas de la zona), según el Gobierno, entre ellos 14 firmantes de paz y 17 de sus familiares.