*El Ministerio del Trabajo ordenó una inspección al canal tras denuncias contra dos de sus periodistas y presentadores. El caso evoca episodios que conmocionaron a la televisión estadounidense hace menos de una década.
Caracol Televisión, el canal privado de mayor audiencia en Colombia y una de las marcas más poderosas del periodismo latinoamericano, enfrenta una crisis institucional después de que surgieran denuncias de presunto acoso sexual contra dos de sus periodistas y presentadores, cuyos nombres no han sido revelados públicamente.
En un comunicado difundido este viernes, la compañía confirmó haber activado “de manera inmediata los protocolos internos” y los procedimientos legales para investigar las denuncias, prometiendo “confidencialidad”, “debido proceso” y “protección a las eventuales víctimas”. La empresa aseguró que tomará “las decisiones que correspondan a la mayor brevedad posible”.
La respuesta corporativa llamó la atención de las autoridades colombianas. El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, anunció que ordenó activar labores de “inspección, vigilancia y control” en el canal, invocando el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificado por Colombia, que obliga a los empleadores a garantizar entornos laborales libres de violencia y acoso.
“Los procesos internos de ninguna manera eximen a la empresa de responder”, advirtió Sanguino en X.
Caracol Televisión no es un actor menor en el ecosistema mediático de la región. El canal es propiedad de Grupo Valorem, el holding de inversiones de la familia Santo Domingo, una de las dinastías empresariales más influyentes de Colombia y América Latina, con intereses que pasan por diversos sectores de la economía.
Más allá de su señal abierta, Caracol Televisión opera una de las plantas de producción de contenido más grandes del continente y ha exportado formatos y telenovelas a mercados de Europa y Asia.
La reacción en redes sociales no tardó en sumar voces con peso propio. Juanita Gómez, periodista que trabajó durante años como presentadora de Caracol Televisión y conoce desde adentro la cultura del canal, publicó un mensaje en X.
“No eran ‘momentos incómodos’, eran conductas normalizadas. Por un periodismo sin vacas sagradas. Sin silencios cómplices. Sin miedo. Gracias a quienes hoy denuncian, por todas y por las que vienen, ahora que la justicia haga lo suyo”, expresó Gómez.
Una de las primeras en alzar la voz fue la periodista Catalina Botero, actualmente presentadora en Rtvc, que en su cuenta en la red social X expresó su alegría por las denuncias que finalmente salieron a la luz, pero hizo referencia a su experiencia en Caracol Televisión.
“Uff me alegra que alguien haya tenido la valentía de denunciar y que por fin le pongan la lupa, porque si uno hablaraaaa jmm… Muchas no fuimos escuchadas, muchas no denuncian por no cerrarse puertas en los medios o no armar escándalo. Obvio pensé mil veces antes de poner este trino, pero ese miedo se tiene que acabar (sic)”, afirmó.
“Ya es hora de que muchas cosas se sepan de lo que ocurre en Caracol Televisión”, respondió, a su turno, Mónica Rodríguez, quien también hizo parte de Caracol y fue presentadora de Noticias Uno.