A paso firme viene desarrollándose en el Bajo Cauca y el Nordeste Antioqueño el Servicio Integrado de Atención y Prevención de Desnutrición, SIAPD, un proyecto que surge entre la alianza del hospital San Rafael de Yolombó y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF.
De acuerdo con Samuel Fernando Umaña Salazar psicólogo del Hospital de Yolombó, el ICBF y del equipo encargado de las operaciones del Bajo Cauca, el SIAPD tiene como objetivo los seis municipios del Bajo Cauca: Nechí, Tarazá, Cáceres, Caucasia, El Bagre y Zaragoza, así como los cinco municipios del Nordeste, que son: Yolombó, Vegachí, Remedios, Segovia y Anorí.

«Para cada cupo de estos municipios se asignó un número fijo de cupos que están dirigidos a dos tipos de poblaciones: niños y mujeres en embarazo. Las condiciones son que el niño o niña sea menor de 5 años y que sufra de desnutrición o esté en riesgo de desnutrición y también madres gestantes que estén en bajo peso o sobrepeso, estos no deben pertenecer a ningún otro programa del ICBF y uno de los agregados del proyecto es que busca impactar las zonas rurales, donde hay escasez de recursos y otra serie de dificultades. La idea es que la familia que se beneficie no cuente con ningún tipo de ayuda, así se garantiza que obtenga el beneficio. Es decir que sea una familia con una necesidad sin cubrir por parte del Estado», explicó a noticaribe.co el psicólogo Samuel Umaña Salazar.
Otras características
Según el profesional de la psicología, los once municipios se dividieron en tres grupos. Cada grupo, tiene como base un profesional del área social, de nutrición, enfermería y un gestor social, pero además se cuenta con un dinamizador de operaciones y con un pedagogo que acompañan a los 11 municipios, además, la estrategia se centra en el componente integral por ello es que hay varios perfiles profesionales porque se busca que una familia se beneficie en diferentes áreas, por esto las bases son cuatro: el fortalecimiento familiar y comunitario, la educación para la salud alimentaria, la valoración y seguimiento del estado nutricional y la complementación alimentaria.

«El fortalecimiento familiar y comunitario es impactar en la familia, reconociendo sus desafíos y estrategias de afrontamiento, fortaleciendo vínculos familiares, pero siempre desde el respeto hacia sus costumbres y creencias. La educación para la salud alimentaria es tener un encuentro con las creencias, costumbres y relación que tiene una familia con la alimentación y complementar con el saber de los profesionales, es trabajar en conjunto desde el respeto hacia la familia y como han vivido su vida en el aspecto alimenticio. La valoración y seguimiento del estado nutricional significa que hasta diciembre, que es la duración del proyecto, las familias beneficiadas van a recibir acompañamiento profesional en diferentes áreas y también de cómo ha continuado la condición de desnutrición o la priorizada a lo largo del tiempo y finalmente la complementación alimentaria es que el beneficiado recibe por mes un mercado que contiene un montón de productos que garantizan alimentación de calidad y acorde para poder que todo el trabajo realmente sirva para mitigar la desnutrición», precisó Umaña Salazar.

Garantiza suministro de alimentos ricos en nutrientes
Una de las características de este proyecto es que a las familias se les garantiza el suministro de alimentos ricos en nutrientes para la recuperación nutricional. Esto se hace de forma mensual y se suma el acompañamiento por parte de los distintos profesionales para que no solo sea el hecho de dar alimentos sino brindar un acompañamiento profesional que impacte en las distintas áreas de la familia.
«Pra ello se realizan visitas domiciliarias, la entrega de alimentos y reuniones grupales con el fin de estar en constante evaluación y seguimiento de los beneficiarios. El proyecto se propone hasta el mes de diciembre y actualmente ya se tienen los cupos de los distintos municipios, y para esta semana se comienza con las primeras visitas, encuentros grupales y entrega de alimentos», subrayó Samuel Umaña Salazar.
