*A la fecha, en Colombia hay un acumulado de 4.825 casos confirmados de viruela símica, pero todos de Clado II.
El Ministerio de Salud y el Instituto de Salud confirmaron la detección del primer caso de mpox Clado Ib en Colombia -enfermedad conocida como la viruela símica-, el cual se reportó en el departamento de Antioquia.
Si bien en el territorio nacional los primeros casos de viruela símica se identificaron en 2022, y hasta la fecha van 4.825 casos en el acumulado, todos corresponden al Clado II, un grado de menor criticidad, mientras que el Clado I, de variación Ib, tiende a ser más preocupante por ocasionar infecciones más graves.
No obstante, MinSalud aclaró que “desde la detección del caso se han activado las acciones de seguimiento epidemiológico, investigación de campo, monitoreo de contactos y articulación con las entidades territoriales de salud, con el propósito de fortalecer la vigilancia, verificar oportunamente posibles exposiciones y mantener el control de la situación”.
Además, precisó que hasta el momento y según los datos que se tiene del reporte, no se evidencian casos adicionales ni tampoco cadenas de transmisión, razón para mantener la calma y no caer en imprecisiones ni desinformaciones.
“La identificación del clado Ib se realizó mediante técnicas de biología molecular dirigidas a regiones genéticas conservadas y específicas para este clado, como parte del fortalecimiento de las capacidades diagnósticas y la vigilancia continua de los clados de interés en salud pública. Este hallazgo no modifica, por sí mismo, el nivel de riesgo para la población general, dado que actualmente no se evidencia transmisión comunitaria asociada al mismo y se encuentra bajo seguimiento estricto por parte de las autoridades sanitarias”, añadió MinSalud en un comunicado.
Cabe aclarar que la mpox es una enfermedad viral que se caracteriza por la aparición de lesiones cutáneas con apariencia de granos o ampollas en cualquier parte del cuerpo, incluida la zona genital.
También, antes, durante o después de que se hagan visibles las erupciones, puede dar fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, agotamiento e inflamación de los ganglios linfáticos. Suele durar entre dos a cuatro semanas, hasta que las lesiones se curan y se caen las costras, renovando la piel.
Si alguien presenta los signos y síntomas mencionados, las autoridades sanitarias recomiendan aplicar el aislamiento con otras personas y mascotas, mientras que la piel sana, y acudir al médico. Adicionalmente, no rascarse y mantener las lesiones limpias con el propósito de que no haya complicaciones, como infecciones secundarias.