*La recuperación de cuerpos avanza entre los escombros, brigadas extranjeras se despiden y el Gobierno reconoce a rescatistas de varios países.
Los terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio continúan dejando un panorama de devastación. Diez días después del doble sismo de magnitudes 7,2 y 7,5, el balance oficial asciende a 2.954 personas fallecidas y 16.592 heridas, mientras las labores de rescate entran en una nueva etapa marcada por la recuperación de cuerpos y la salida gradual de las brigadas internacionales.
La Guaira, el estado más afectado junto con Caracas, sigue concentrando buena parte de las operaciones. En numerosos edificios colapsados, la maquinaria pesada reemplazó las búsquedas manuales, una señal de que las posibilidades de encontrar más sobrevivientes son cada vez menores.
La recuperación de cuerpos sustituye las labores de rescate
En la residencia Vista Mar, una cortina roja colgada entre las estructuras retorcidas indica el lugar donde permanece el cuerpo de Heberth Hernández, de 79 años. A pocos metros, una retroexcavadora remueve toneladas de concreto para intentar recuperar sus restos.
«Ya lo ubicamos, ya está visto, pero tiene muchos escombros encima y necesitamos colaboración» para retirarlos y poder extraer el cuerpo, relató Ruth Silva, amiga de la víctima.
La mujer describió el dolor que viven las familias que aún esperan recuperar a sus seres queridos.
«Siento tristeza de ver a una persona tan cercana dentro de esos escombros y no poder hacer nada», afirmó.
Escenas similares se repiten en distintos sectores de La Guaira, donde familiares permanecen cerca de las zonas de búsqueda con la esperanza de recibir noticias definitivas sobre sus desaparecidos.
Brigadas internacionales concluyen su misión
Con el paso de los días, varios equipos internacionales comenzaron a finalizar sus operaciones en Venezuela. Rescatistas procedentes de Estados Unidos, Chile y otros países iniciaron los preparativos para regresar a sus lugares de origen tras participar en las labores de búsqueda.
Entre quienes permanecieron hasta los últimos días se encuentran integrantes del Departamento de Bomberos del Condado de Los Ángeles, así como equipos especializados provenientes de Florida y Virginia.
Aunque los protocolos internacionales consideran que la posibilidad de encontrar personas con vida disminuye considerablemente después de las primeras 72 horas, el rescate el pasado jueves de un hombre que permaneció ocho días bajo los escombros devolvió momentáneamente la esperanza a familiares y socorristas.
«Tenemos fe de que vamos a conseguir personas con vida, no perdemos las esperanzas», aseguró Francisco Sasquia, rescatista voluntario y traductor de 38 años, mientras colaboraba en las labores en el edificio Ocean Beach, poco antes de la retirada de brigadas provenientes de Vietnam y México.
Mientras continúan las labores en las zonas más afectadas, miles de personas permanecen desplazadas. El Gobierno venezolano reporta que más de 16.000 habitantes perdieron sus viviendas y permanecen en refugios temporales o improvisados en parques y espacios públicos.
La Organización de las Naciones Unidas estima que los daños económicos alcanzan los 6.700 millones de dólares, una cifra equivalente al 6 % del producto interno bruto del país.