Un fuerte movimiento sísmico sacudió Japón en las últimas horas, dejando, hasta el momento más de 30 personas heridas y afectaciones en viviendas y edificaciones.
El terremoto interrumpió temporalmente además algunos servicios ferroviarios que brindan servicio a Tokio y al Aeropuerto de Narita en la región de Kanto, aunque las operaciones se fueron restableciendo de forma gradual.
Varias cañerías de agua reventaron en Tokio y otras zonas, lo que provocó inundaciones temporales en algunas autopistas.
Según la Agencia Meteorológica de Japón, el temblor se produjo alrededor de las 2 de la madrugada del domingo, a una profundidad de unos 70 kilómetros, y alcanzó una intensidad de 5 inferior en la escala sísmica japonesa de 7 niveles en partes de las prefecturas de Ibaraki, Saitama y Chiba, así como en el distrito tokiota de Adachi. El Servicio Geológico de Estados Unidos cifró la magnitud en 5,8.
La agencia define un terremoto de intensidad 5 inferior como uno en el que la mayoría de las personas sienten miedo y necesitan agarrarse de algo estable, mientras que algunos objetos pueden caerse de las estanterías