El presidente Gustavo Petro dijo que tiene las pruebas para sustentar su denuncia sobre un presunto fraude en la primera vuelta, que sostiene desde el cierre de urnas el domingo cuando no aceptó los resultados del preconteo.
Mezclando en su denuncia el software de la Registraduría con el censo electoral, el presidente sostuvo que se agregaron más de 800 mil cédulas de personas que no estaban en el censo electoral, pese a que el registrador general, Hernán Penagos, ha insistido en que eso es imposible.
Según el presidente, las palabras del registrador significan que su entidad “no tiene el control del software”.
El presidente dijo que el software fue modificado dos veces, el 26 de mayo de 2026, y que consistió en cambiar el “censo electoral y el número de puestos y mesas”.
Pese a la tesis de Petro, el registrador ha dicho que el censo electoral se cerró hace más de un mes, sobre el 30 de abril, y se han tenido reuniones semanales con todos los partidos y las campañas para recibir inquietudes.
Petro dice que el censo pasó de 41,4 millones a 42,3 millones. “Esta cifra fue cambiada en Divipol en el software de los hermanos Bautista, cinco días antes de las elecciones”, escribió, en relación con Thomas Greg & Sons, la empresa que tiene a su cargo la logística de las elecciones, pero ningún papel en el conteo manual de los votos a cargo de los jurados elegidos aleatoriamente en cada mesa.
Con la modificación, dijo, aumentaron los puestos de votación y las mesas oficiales, que “posiblemente no han sido escrutadas”, e insistió en que puede probar “estos hechos” ante cualquier autoridad.
Añadió que en el “conteo de votos” de Thomas Greg aparecen 5.300 mesas con más de 300 votos en el día y que muchas llegan a 700 votos. “En esas mesas es donde se ubica la ventaja de 635 mil votos con que Abelardo supera a Cepeda”, continuó.
Petro basa sus dudas en un informe que llegó a la Secretaría de Transparencia. Según reveló Caracol Radio, el presidente se habría apoyado en un estudio que encontró presuntas irregularidades en 251 mesas de votación de Bogotá, Medellín y algunos consulados, como el de Orlando (Florida).
Entre lo que encontró está:
Mesas en las que Abelardo de la Espriella sacó más del 70 % de los votos.
Casos en los que aparecen más votos que votantes.
Una participación inusualmente alta en la votación anticipada. Según el informe, los tiempos promedio para votar no cuadran con el número de ciudadanos que acudieron a las urnas.