Con el propósito de mejorar la confiabilidad del servicio de energía en poblaciones ubicadas en la zona rural de Sabanalarga, la empresa Air-e Intervenida participó en una mesa de trabajo junto con autoridades municipales y representantes de la comunidad para analizar alternativas que permitan fortalecer la infraestructura eléctrica en este importante sector del departamento.
Durante el encuentro, en el que participaron el equipo técnico de la compañía, funcionarios de la Alcaldía de Sabanalarga, Personero Municipal y un líder del corregimiento de Cascajal, se evaluó la iniciativa para la construcción de una línea alterna de aproximadamente 1,5 kilómetros con una inversión de 600 millones de pesos, obra que permitirá reforzar el circuito que atiende a las comunidades de Cascajal, Gallego, Mirador, Patilla, Agua de Pablo, San Jacinto y los barrios Nuevo Horizonte y La Florida.
Con este proyecto que se ejecutará en un término de un mes aproximadamente busca brindar un mayor respaldo eléctrico al circuito, mejorando la continuidad y confiabilidad del servicio para los habitantes de estas poblaciones rurales.
Air-e Intervenida destacó la importancia del diálogo permanente con las comunidades y reiteró su llamado al ahorro de energía, teniendo en cuenta que el circuito existente en la zona se afecta por la alta demanda de energía, principalmente en horas de la noche.
En la mesa de trabajo participaron Juan Carlos Cabarcas, inspector de Policía de Cascajal; María Alejandra Ballestas, gerente Territorial de Air-e Intervenida en el Atlántico; Edgard Sulvarán, personero de Sabanalarga; Edwin García, secretario del Interior de la Alcaldía de Sabanalarga y Liliana Perdomo, Gerente de Gestión Pública de Air-e Intervenida.