*Mientras organismos de socorro intentan controlar algunos incendios, nuevos focos continúan apareciendo y otros vuelven a reactivarse.
*Mientras organismos de socorro intentan controlar algunos incendios, nuevos focos continúan apareciendo y otros vuelven a reactivarse.
El fuego no da tregua. Diez incendios forestales mantienen en alerta a seis municipios del Tolima, mientras en Venadillo la emergencia vuelve a encender las alarmas y la comunidad clama por ayuda para enfrentar unas llamas que, según advierten sus propios habitantes, podrían convertirse en una tragedia aún mayor.
En medio del humo, las cenizas y el cansancio de quienes llevan horas luchando contra el fuego, un voluntario de la comunidad de Venadillo envió un angustioso mensaje que refleja la magnitud de la emergencia: “Impresionante lo que estamos viviendo acá. Llévenos en sus oraciones, el Tolima arde”.
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Y es que, mientras los organismos de socorro intentan controlar algunos incendios, nuevos focos continúan apareciendo y otros vuelven a reactivarse, poniendo nuevamente a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y de las comunidades.
Una de las situaciones más complejas se vive en Venadillo, donde la teniente Yamile Hernández, comandante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del municipio, confirmó que el incendio de la vía Malabar volvió a activarse.
Según relató, durante toda la noche, bomberos y habitantes trabajaron para contener las llamas, con apoyo de la Alcaldía en alimentación y combustible para los equipos que enfrentan la emergencia. Sin embargo, el esfuerzo no fue suficiente para liquidar completamente el incendio. “Desafortunadamente, quedaron focos y no se logró apagar o liquidar completamente”, explicó la comandante.
A esta hora, según la información entregada por la oficial, dos incendios permanecen activos en Venadillo: uno en el sector de la vía Malabar y otro en la vereda Gallego, que incluso, de acuerdo con los reportes recibidos por los organismos de emergencia, podría haberse extendido hacia el municipio de Lérida.
La teniente Yamile Hernández hizo un llamado directo a los habitantes para que la ayuda no se limite únicamente a enviar agua o alimentos. La emergencia, explicó, también necesita manos dispuestas a apoyar las difíciles labores en el terreno.
En zonas de complicado acceso, donde solo pueden ingresar motobombas y otros equipos especializados, se requiere personal para transportar agua y abastecer los sistemas utilizados por los bomberos. “No solamente hagan su aporte, ayuden, sino que también tomen en sus manos las herramientas y, entre todos, podamos ganarle esta batalla al fuego”, fue el llamado de la comandante.
También pidió a la comunidad mantenerse vigilante en las zonas donde históricamente se han registrado incendios y apoyar a los organismos de socorro cuando se encuentren desarrollando las labores de control. Aunque reconoce que los habitantes han respondido con hidratación, alimentos y otros elementos, la comandante insiste en que la magnitud de la emergencia exige una mayor participación y compromiso colectivo.
Ese mismo sentimiento fue expresado por un habitante de Venadillo, quien lanzó una fuerte advertencia a la población. Según manifestó, la ayuda que se necesita en algunos sectores no puede limitarse a pequeñas cantidades de agua. “Esto acá no se necesita un tanque de agua, esto acá se necesitan carrotanques de agua”, expresó.
El ciudadano pidió a los habitantes de Venadillo reaccionar antes de que sea demasiado tarde y recordó las graves emergencias que recientemente han dejado los incendios en otros sectores del Tolima.
Su advertencia fue contundente: muchos pueden pensar que las llamas están lejos y que nunca llegarán hasta sus viviendas o sus comunidades, pero cuando el fuego avanza, la capacidad de reacción puede resultar insuficiente. “No nos estemos lamentando como le pasó a Gualanday, como le pasó a San Luis y a esos municipios que los tiene devastados la candela”, señaló.
Y agregó una reflexión que hoy retumba en medio de la emergencia: “Pensaban exactamente lo mismo: que eso estaba lejos del pueblo, que no llegaba. Y cuando se pellizcaron a pedir ayuda, ya no pudieron hacer absolutamente nada”.
Mientras tanto, en el departamento continúan activos diez incendios forestales en seis municipios. Las autoridades y organismos de socorro mantienen las labores para contener las llamas, pero la aparición de nuevos focos y la reactivación de otros incendios mantienen en máxima preocupación al Tolima.
El llamado es urgente: reportar cualquier columna de humo, evitar acciones que puedan provocar incendios y, sobre todo, apoyar las labores de quienes hoy están en la primera línea de batalla.