En los rostros de los más de 70 niños que asistieron este sábado 1ro. de agosto a la inauguración del comedor comunitario del Centro de Equilibrio Formativo Universo Resiliente del Asentamiento Santa Helena, en Caucasia, se notaba la alegría, una profunda expresión de inconmensurable felicidad. Y no era para menos por cuanto estos pequeños en situación de vulnerabilidad, ya poseen un espacio en donde reciben, de manera gratuita, un almuerzo para satisfacer sus necesidades alimenticias.
Este comedor comunitario se encuentra situado en Casa Roja, barrio Valle Santo, del referido conglomerado humano, el más grande de Colombia, ubicado en la capital del Bajo Cauca Antioqueño. Fue construido para atender a máximo 250 niños y adolescentes. En estos momentos está brindando atención a cien pequeños, quienes reciben un almuerzo balanceado con una proteína (carne, cerdo o pollo), carbohidrato (arroz o pastas, papa), granos (fríjoles o lentejas) y ensaladas, con su respectiva bebida.
Los alimentos son preparados por manos expertas en una cocina integral, bajo los más estrictos estándares de calidad, aseo y salubridad. Los almuerzos son servidos para que los niños los consuman en un amplio salón protegido por un techo y amplia ventilación.
Adrián Simancas, líder social del asentamiento Santa Helena, de Caucasia, el hombre que impulsó, con el apoyo de varios líderes y lideresas, el comedor comunitario que beneficiará a más de 200 niños.
Un sueño hecho realidad
De acuerdo con Adrián Simancas, líder social del asentamiento humano Santa Helena, la inauguración de este comedor comunitario para niños es la culminación de un sueño que nació hace varios años. «Hoy estamos inaugurando este espacio que es fruto del trabajo abnegado de varios líderes y lideresas de Santa Helena, con el apoyo del comercio y corazones generosos de Caucasia. Es una obra que pensamos replicar en otros sectores del asentamiento y del municipio», aseguró Simancas.
Igualmente, hizo un llamado a los caucasianos, especialmente a los comerciantes, para que colaboren con alimentos no perecederos, a fin de que los niños del asentamiento reciban sus raciones de desayunos y almuerzos.
«Con varios líderes y lideresas estamos desarrollando la labor de tocar los corazones generosos de Caucasia para que hagan sus donaciones. Todo lo haremos con transparencia y rendiremos cuentas a la comunidad del asentamiento. Ya hemos conseguido alimentos con los que hemos arrancado, y esperamos que se sigan sumando más apoyos a esta noble causa», subrayo Adrián Simancas.
Agregó que «desde este lugar, que será un Centro de Equilibrio Formativo, se desarrollarán varias actividades enfocadas en reforzar la educación de nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes en temas de participación cultural. Por el momento el componente comedor universitario ya está en funcionamiento y vamos a seguir dándola toda para su fortalecimiento y expansión», subrayó el líder social.