Son muchas más las noticias positivas que las negativas que surgen del asentamiento humano Santa Helena, considerado el más grande de Colombia con más de ocho mil familias, situado en el municipio de Caucasia, Antioquia.
Una prueba de que en Santa Helena sí se generan esas noticias positivas es lo acontecido en la mañana de este jueves 29 de junio: El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, entregó cuatro toneladas de Bienestarina para la población infantil residente en ese populoso sector caucasiano.
En los rostros de las madres y los niños se reflejaba la alegría al recibir este alimento que en algo suplirá y complementará sus necesidades en materia de alimentación, teniendo en cuenta que se trata, en su mayoría, de una población altamente vulnerable y de escasos recursos económicos.
De acuerdo con Mary Pereira, una de las líderes del asentamiento, el objetivo era entregar el producto alimenticio al cien por ciento de los niños que residen en Santa Helena, pero en esta primera entrega se benefició el 10 por ciento porque muchos padres y madres de familia no pasaron los documentos de sus hijos a los organizadores de la jornada.
«Esto se va a solucionar en la segunda entrega de Bienestarina. Por eso hacemos un llamado a los padres de familia para que acudan a los líderes de su sector y les entreguen a ellos la información y documentación de sus niños para que queden formalmente inscritos y sean beneficiados. Es una forma de organizar la entrega para que ningún niño se quede sin recibir este alimento la próxima vez», explicó Mary Pereira.
La segunda jornada de entrega de Bienestarina se estará realizando dentro de dos meses, según indicó la líder social.
Por su parte, Holmer González, otro de los líderes del asentamiento Santa Helena, precisó que la actividad realizada hoy por el Bienestar Familiar es una forma de hacer presencia el Estado con una de sus instituciones. Destacó que la idea es que haya un trabajo sincronizado y en línea entre los entes gubernamentales y los líderes de la comunidad para beneficiar a todos los habitantes de ese populoso sector en el que residen ocho mil familias.
«Les hacemos un llamado a los padres de familia del asentamiento Santa Helena para que entreguen a tiempo a sus líderes toda la documentación para que sus niños reciban este beneficio. Es necesario que entreguen copia de la tarjeta de identidad del menor o el registro civil, nombres y apellidos de la madre o padre cabeza de hogar, y si es población migrante deben presentar el PPT y el documento del niño», dijo González.
Y tal como lo define Mary Pereira, el asentamiento Santa Helena se está convirtiendo en un territorio integral de paz, en la nueva era del municipio de Caucasia, en donde aún hay mucho por hacer pero que con la tenacidad de sus habitantes y sus líderes poco a poco se está avanzando en su consolidación total en todos los sentidos.