Un vehículo Tesla detectó supuestas figuras humanas mientras circulaba por un cementerio aparentemente vacío. En la pantalla del automóvil aparecen siluetas como si hubiera peatones cerca.
La tecnología avanza a un ritmo que hace apenas unos años parecía imposible. Hoy, los vehículos no solo se desplazan, también “ven”, interpretan el entorno y toman decisiones en tiempo real.
Sin embargo, esa misma sofisticación que promete mayor seguridad también deja ver sus límites, pues hay sistemas que aún no son perfectos y que, en ocasiones, pueden equivocarse de formas tan inesperadas como inquietantes.
Eso fue precisamente lo que ocurrió con un video viral en el que un vehículo Tesla detecta supuestas figuras humanas mientras circula por un cementerio aparentemente vacío.
En la pantalla del automóvil aparecen siluetas como si hubiera peatones cerca, lo que desató todo tipo de teorías en redes sociales.
¿Fantasmas o un error del sistema?
Aunque las imágenes pueden parecer “paranormales”, la explicación es mucho más técnica que sobrenatural.
De acuerdo con reportes y análisis sobre este tipo de casos, los sistemas de conducción asistida de Tesla pueden generar lo que se conoce como “falsos positivos”, es decir, detectar objetos o personas que en realidad no están presentes.
En escenarios como un cementerio, donde hay lápidas, estatuas y sombras irregulares, el sistema puede interpretar estas formas como peatones. De hecho, varios videos han mostrado cómo el software del vehículo dibuja siluetas humanas en su pantalla sin que haya nadie alrededor.
Este comportamiento se relaciona con la tecnología que utiliza la marca. Tesla emplea un sistema basado principalmente en cámaras, conocido como “Tesla Vision”, que recrea una vista de 360 grados del entorno, similar a la percepción humana.
Sin embargo, al depender de imágenes, es más susceptible a confundir patrones visuales complejos o ambiguos.
Además, estos sistemas están diseñados para ser conservadores, pues prefieren detectar un posible obstáculo inexistente antes que ignorar uno real y provocar un accidente. Este equilibrio entre seguridad y precisión es uno de los principales retos de la conducción autónoma.