Autoridades brindan asistencia a los damnificados, mientras equipos especiales monitorean el riesgo de nuevos desprendimientos en la zona.
El desprendimiento de un talud en Chinchiná, en el departamento de Caldas, llevó a la evacuación de varias familias y al acompañamiento psicológico de los afectados, mientras las autoridades evalúan la posibilidad de nuevas evacuaciones en sectores en riesgo. Y es que el deslizamiento de tierra sepultó tres viviendas en los barrios San Carlos y Juan Pablo II, dejando a otras casas con daños y bajo amenaza de colapso, aunque no se reportaron personas desaparecidas ni heridas.
La Cruz Roja Colombiana Seccional Caldas desplegó un equipo de voluntarios de la Unidad Municipal de Chinchiná para colaborar en las labores de evacuación y en el censo de las familias afectadas. Incluso, las autoridades locales, junto con la Jefatura de Gestión del Riesgo de la Secretaría de Medio Ambiente de Caldas, implementaron acciones preventivas y de acompañamiento, incluyendo apoyo psicológico para aquellos que perdieron sus viviendas o se encuentran en situación de vulnerabilidad.
Viviana García, psicóloga de la Secretaría de Medio Ambiente de Caldas, explicó al medio que el equipo “está apoyando el proceso de evacuación, brindando contención emocional y acompañamiento psicológico a las personas afectadas, mientras se espera el pronunciamiento técnico para determinar si otros sectores deben ser evacuados”, esta intervención busca mitigar el impacto emocional en la comunidad, que enfrenta la incertidumbre ante la posibilidad de nuevos deslizamientos.