La Defensora del Pueblo, Iris Marín, criticó lo que a su juicio fue una “excesiva” presencia del ESMAD en las manifestaciones que se llevaron a cabo en las afueras del Museo Nacional, que precisamente terminaron en enfrentamientos entre el escuadrón y un grupo de manifestantes.
El plantón fue convocado como mecanismo de protesta luego de que el gobierno ordenara el retiro de distintas piezas que retrataban el asesinato de candidatos presidenciales como Carlos Pizarro (Alianza Democrática M-19) y Bernardo Jaramillo (Unión Patriótica) durante la violencia en los ochentas y después de haber firmado la paz; así como cuadros sobre la comunidad LGTBI, entre otras colecciones. El gobierno justificó su retiro en el marco de su llamada “batalla cultural” y contra el “terrorismo”.
La preocupación de la Defensora
La defensora Marín señaló que según sus cifras el plantón convocó a por lo menos unas 500 personas quienes “han ejercido legítimamente su derecho a expresar su inconformidad con las decisiones del gobierno”.
Por lo anterior, indicó su inquietud por la presencia “excesiva” del ESMAD en los alrededores del Museo, entre ellas un vehículo lanza agua, que a la postre terminó siendo utilizado cuando hubo ciertos enfrentamientos.
“…cuya presencia consideramos innecesaria y desproporcionada frente al carácter político de la manifestación. La proximidad de estos dispositivos puede generar tensiones y provocar una escalada”, afirmó.
La funcionaria hizo mención a las distintas decisiones de la Corte Constitucional, que han determinado que la obstrucción de vías pueden hacer parte del ejercicio legítimo de las protestas, “cuyo carácter pacífico no se pierde por las afectaciones a la movilidad”, afirmó.
Finalmente, la Defensora del Pueblo hizo un llamado a las autoridades para que se respete plenamente el derecho a la protesta pacífica y adoptar alternativas que permitan gestionar la movilidad.