Corantioquia

Corantioquia alerta y denuncia el incremento en el tráfico de aves de la familia psitácidos

Published

on

*Desde que inició el Hogar de Paso se han recibido 2.078 individuos de esta familia.

Este año, a la fecha, han ingresado 233 aves, manteniendo una tendencia al alza que preocupa a la autoridad ambiental.

La lora frentiamarilla y la guacamaya gonzalo encabezan la lista de las especies más afectadas por la tenencia ilegal y el mascotismo.

Corantioquia enciende las alarmas ante el continuo incremento en el número de aves silvestres que ingresan a su Hogar de Paso. Un análisis detallado sobre la situación de la avifauna en los 80 municipios de su jurisdicción revela que el tráfico ilegal de especies mantiene una presión constante y preocupante sobre los ecosistemas naturales, especialmente sobre la familia Psittacidae (psitácidos), a la que pertenecen las loras, cotorras, pericos y guacamayas.

A pesar de las intensas campañas de sensibilización, los operativos de control y el trabajo articulado con la Fuerza Pública, las cifras de ingreso de psitácidos al Hogar de Paso muestran una curva ascendente en los últimos años, con un pico histórico registrado en el año 2025 y que, según la tendencia, parece que se superará en 2026:

Individuos ingresados al Hogar de Paso

2019
227

2020
249

2021
266

2022
175

2023
274

2024
290

2025
364

2026 (A la fecha)
233

En lo corrido de 2026, ya son 233 aves rescatadas o entregadas voluntariamente que han debido ingresar a procesos de valoración médica, biológica y comportamental. En total, 2.078 individuos de la familia Psittacidae han transitado por el centro de atención de la corporación desde que inició sus operaciones.

Tanto en la jurisdicción de Corantioquia como en reportes de otras autoridades ambientales del país, los psitácidos representan el grupo aviar más golpeado por la extracción de su hábitat natural. Entre ellas, destacan dos especies como las más vulneradas por el mascotismo:

Lora frentiamarilla (Amazona ochrocephala): Tradicionalmente retenida en los hogares por la falsa creencia de ser un animal de compañía y por su habilidad para imitar la voz humana, lo que le causa graves alteraciones comportamentales e imposibilita en muchos casos su retorno a la vida silvestre.

Guacamaya gonzalo (Ara ararauna): Codiciada por el color vibrante de su plumaje y comercializada en redes de tráfico regional, sufriendo en la mayoría de los casos amputaciones o recorte de plumas para evitar que vuele.

Para Corantioquia, esta cifra acumulada de más de dos mil aves no solo refleja la efectividad de los procesos de control y rescate, sino que deja en evidencia un problema sociocultural profundo: la demanda de animales silvestres como mascotas en zonas urbanas y rurales.

«Estas cifras nos indican con claridad que no podemos bajar la guardia. Debemos continuar trabajando sin descanso en la educación ambiental y en la concientización de las comunidades. Detrás de cada ave en una jaula hay un ecosistema sufriendo, un bosque que pierde a sus dispersores de semillas y una especie que se acerca al riesgo de desaparecer», expresó Liliana María Taborda González, directora general de Corantioquia.

Corantioquia hace un llamado vehemente a toda la ciudadanía a denunciar la tenencia, compra y venta de fauna silvestre, y a recordar que la protección de la biodiversidad es una responsabilidad compartida:

Para más información y denuncias de tráfico de fauna:
Línea de atención de fauna silvestre: 3218175002
Sitio web: www.corantioquia.gov.co
Redes sociales: @Corantioquia (X, Facebook, Instagram)

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tendencias

Salir de la versión móvil