No lo pensó dos veces, ni siquiera titubeó al decir que «no aceptaremos injusticias contra nuestros niños y madres comunitarias». Fiel a su estilo frentero y contundente cuando se trata de defender causas nobles, el concejal Alexis Castillo elevó su voz para hacer respetar los derechos de la población infantil y de las mujeres que trabajan en los Hogares Comunitarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en Barranquilla y el Atlántico.
Las alarmas se encendieron cuando un grupo de madres comunitarias denunció que el ICBF les exige cumplir con las normas pero ellas no reciben la cantidad de alimentos necesarios para garantizar una adecuada nutrición de los menores.
Aseguran que, por ejemplo, reciben un paquete de carne de 325 gramos para alimentar a 13 niños, algo insólito porque esa pequeña cantidad no alcanza para satisfacer las necesidades nutricionales de los menores que están a cargo de ellas en los Hogares Comunitarios.
Al conocer esta dramática situación, el concejal Alexis Castillo, conocido popularmente como «el más social», intervino en la situación para buscar una solución.


«Activaremos las veedurías para verificar que cada compra que llegue a todos los Hogares Comunitarios de Barranquilla cumpla con la minuta patrón establecida por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Si el ICBF nos garantiza que esos gramos de comida cumplen con las necesidades de los niños quedo contento, sino llegaré hasta el fondo del problema para demostrar sus fallas», manifestó el concejal Castillo.
Agregó que ve con mucha preocupación esa situación, toda vez que existen unos parámetros y lineamientos a nivel nacional que rigen para los Hogares Comunitarios. «Lo primero que vamos a hacer es un debate en el Concejo de Barranquilla sobre este tema denunciado por las madres comunitarias. Y lo segundo es que hay que conocer cómo se manejan los gramajes de los alimentos. Por lo tanto una de las principales acciones que debemos tomar es activar la ruta de veedores para que al momento de que las madres comunitarias reciban las compras en los hogares se determine el gramaje de cada uno de los alimentos», explicó Castillo.
El concejal recomendó a las madres comunitarias que cuando reciban los alimentos llamen a los veedores, que pueden ser los mismos padres de los niños, los concejales, comunales o ediles para que se deje constancia del gramaje de los productos que se están recibiendo.
«En ese sentido, vamos a hacer un trabajo en cada uno de los barrios e invitamos a las madres comunitarias para que nos contacten y a la Personería Distrital de Barranquilla para que verifiquemos si se está cumpliendo o no con el debido proceso de entregar alimentos de alta calidad a los niños de los hogares comunitarios y con los estándares que establece el ICBF en la parte nutricional», enfatizó el concejal Alexis Castillo, a quien también conocen como «el más social por la niñez».