La defensa del páramo de Santurbán vuelve a escalar de escenario. El Comité para la Defensa del Agua y el Páramo anunció ocho acciones jurídicas y ciudadanas contra recientes decisiones del Gobierno Nacional que, según la organización, debilitan la protección ambiental de este territorio estratégico para el abastecimiento de agua de Santander y otras regiones.
Una de las principales acciones será la presentación de una solicitud de medidas cautelares ante el Tribunal Administrativo de Santander, con la que el Comité busca suspender las medidas que considera lesivas para Santurbán mientras avanza la discusión judicial. La organización también puso en marcha la campaña #FirmoPorSanturbán, con la intención de sumar respaldo ciudadano a la batalla jurídica.


El Comité además anunció una recusación contra el ministro de Ambiente, Fabio Arjona, argumentando que algunas de sus actuaciones y pronunciamientos evidenciarían, a juicio de la organización, una falta de imparcialidad frente a Aris Mining y su proyecto minero “Soto Norte”.
El señalamiento plantea un fuerte cuestionamiento al papel que está desempeñando el Gobierno en una discusión que durante años ha enfrentado la defensa del agua con los intereses de la actividad minera.
Otro de los reclamos es la reapertura inmediata de la consulta pública relacionada con la resolución que fue revocada. Para el Comité, la salida no debe ser desmontar las medidas de protección ambiental, sino garantizar nuevamente la participación ciudadana y mantener los mecanismos destinados a preservar las áreas estratégicas del páramo.
La organización también se declaró en asamblea permanente y convocó a organizaciones sociales, ambientales y ciudadanos a una reunión el próximo 2 de septiembre, a las 6:00 de la tarde, en la Calle 33 # 23-37 de Bucaramanga. Allí se definirían las fechas de una eventual movilización regional y nacional.
Con esta ofensiva, el conflicto alrededor de Santurbán entra nuevamente en una fase de alta tensión. El Comité asegura que acudirá simultáneamente a los escenarios jurídicos, ciudadanos y de movilización, mientras insiste en que la defensa del páramo está directamente relacionada con la protección del agua para millones de personas.
“Santurbán no se vende, se defiende”, concluyó la organización, dejando claro que la disputa por el futuro del páramo continuará ahora en los tribunales y en las calles.