Impulsada por el deseo de conocer de cerca las problemáticas que más afectan a las comunidades de los territorios olvidados por el Estado colombiano, la dirigente Adriana Cadena Cancino visitó la zona rural del municipio de Magangué, departamento de Bolívar.
En su recorrido la aspirante al Senado de la República constató que en Magangué existe la problemática de la pérdida de conectividad entre las ciénagas de esa región y el río Magdalena, la falta de implementación de la sentencia T163 para lograr la recuperación de 83 ciénagas. Igualmente se generan problemas de pérdida del recurso pesquero, lo cual causa pobreza.
«La comunidad de Santa Lucía, de Magangué, está a punto de desaparecer. Las aguas negras de este municipio las recibe la Ciénaga Grande, causando un grave problema de contaminación. Para solucionar esta situación urge una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, PTAR», precisó Cadena Cancino.
La Ciénaga Grande tiene influencia en una población cercana a los 100.000 habitantes, además, se conecta con el río Magdalena por medio de un pequeño canal llamado El Chorro, de 1,2 km de largo, al norte de la misma.


«Hoy reconozco que mi experiencia me ha permitido entender cómo funciona el presupuesto del Estado, y cómo generar empleo y productividad. Sé que no es solo la preparación lo que importa, sino la misión que Dios me dio al ponerme al lado de los pescadores y sus familias. Ellos dan vida a este país y nos recuerdan de dónde venimos. Por eso cuando escucho la confianza que muchos me expresan, asumo el compromiso de representarlos en el Congreso y luchar con toda el alma para que la riqueza de la pesca vuelva a florecer. Con fe y trabajo sí podemos lograrlo», dijo Adriana Cadena Cancino a la comunidad con la que se reunió en Magangué.
Escuchó a los pescadores de La Pascuala
Saber escuchar es uno de los dones que caracteriza a Adriana Cadena Cancino. En su recorrido por la zona rural de Magangué la dirigente llegó hasta el corregimiento de La Pascuala, en donde sostuvo un encuentro con la comunidad de pescadores de esa zona.
«En La Pascuala escuché a los pescadores y familias que dependen de la ciénaga. La disminución de especies y la reducción en la captura golpean directamente su sustento», indicó Cadena.
Agregó que «las alteraciones en el agua, , los sedimentos, la contaminación y las altas temperaturas afectan el equilibrio natural, obligando incluso a pescar cuando hay bajas porque los peces mueren con el calor».
Adriana Cadena está convencida que proteger el agua y la vida que sostiene no es solo ambiental, es defender la dignidad y el futuro de las comunidades.