El presidente dé Estados Unidos, Donald Trump, volvió a insistir en la anexion de Groenlandia a su país por la fuerza, si es necesario.
Esto precipitó de inmediato el rechazo del gobierno de Dinamarca que aseguró que la isla no está en venta y exigió a Trump que ponga punto final a esa locura de anexar Groenlandia a Estados Unidos.
Preguntado por su posible justificación para una anexión, Trump ha incidido en “la seguridad nacional”.
Pese a apuntar a la presencia de buques chinos en las proximidades de Groenlandia, Trump ha rechazado que una potencial anexión pueda afectar a su “muy buena relación” con el presidente de China, Xi Jinping.
“Tenemos el poder de los aranceles, y él tiene otros poderes a su alrededor”, ha alegado, sin dar más detalles de su planteamiento, asegurando que cumplirá con su previsión de ir a ver al dirigente chino en abril.
Apenas unas horas antes, Mette Frederiksen había instado “encarecidamente a Estados Unidos a que ponga fin a las amenazas contra un aliado históricamente cercano y contra otro país y otro pueblo, que han dicho muy claramente que no están en venta”, argumentando además que la postura de la Administración Trump “no tiene ningún sentido” al pertenecer Dinamarca, y, por ende, Groenlandia, a la OTAN.
El primer ministro de Groenlandia: “¡Ya basta!»
Las autoridades de Dinamarca y Groenlandia reclamaron además una publicación en redes sociales de Katie Miller, esposa del subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, de una imagen de la isla danesa con los colores de la bandera estadounidense junto a una breve leyenda en mayúsculas: “SOON” (pronto).
Groenlandia entra a la lista de países amenazados por Donald Trump, entre los cuales figuran, además de Venezuela, México, Brasil, Colombia e Irán. Cuál país será el siguiente? Es la pregunta que muchos se hacen ahora ante las pretensiones imperiales del magnate estadounidense que ya está siendo criticado por sus posturas expansionistas en su propio país.