El presidente Gustavo Petro declaró el estado de conmoción interior y emergencia económica ante la crisis humanitaria y de orden público en la región del Catatumbo, en Norte de Santander.
A través de su cuenta en la red social X, el primer mandatario respondió a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y advirtió que “han perdido la inteligencia”. En esa línea, sostuvo que “la revolución solo se puede hacer con el pueblo y sin violencia”.
“Se declara el estado de conmoción interior y el estado se emergencia económica. Espero del poder judicial su apoyo. El copamiento militar siempre se desarrollará con la transformación económica de las regiones bajo violencia”, manifestó el jefe de Estado.
La conmoción interior solo puede declararse en caso de “grave perturbación” del orden público y cuando se considere que la estabilidad institucional o la convivencia ciudadana no pueda ser atendida con las atribuciones ordinarias de la Policía.
La conmoción interior puede declararse hasta por 90 días. Aun así, se puede prorrogar máximo dos veces más, también por 90 días, pero la segunda prórroga debe tener autorización del Congreso.
La declaratoria le da al Gobierno facultades adicionales con las que el mandatario podría suspender leyes, restringir el libre movimiento de los ciudadanos por el país, imponer toques de queda, entre otras funciones.
Según la Constitución, “mediante tal declaración, el Gobierno tendrá las facultades estrictamente necesarias para conjurar las causas de la perturbación e impedir la extensión de sus efectos. Los decretos legislativos que dicte el Gobierno podrán suspender las leyes incompatibles con el estado de conmoción y dejarán de regir tan pronto como se declare restablecido el orden público”.