A las 9:30 a.m. Nicolás Maduro llegó a la Asamblea Nacional para hacer efectiva la posesión ilegítima ante las autoridades electorales venezolanas.
«Juro» que «este nuevo período presidencial será el período de la paz», prometió el mandatario ante el presidente del Parlamento, el dirigente chavista Jorge Rodríguez. «Queda usted investido en el cargo de presidente constitucional», respondió el jefe legislativo.
Rodeado de militares y con la presencia de Miguel Díaz Canel como único mandatario internacional entre los asistentes, Maduro es señalado por el mundo como el nuevo dictador de Venezuela.
Gobiernos alrededor del mundo anuncian su rechazo total a esta toma del poder, incluso, desde el Congreso de Estados Unidos, manifestaron su apoyo a Edmundo González y a María Corina Machado, asegurando que son los verdaderos ganadores de la contienda electoral.
La investidura se produce un día después de una marcha opositora que terminó con la denuncia de un breve arresto de su líder María Corina Machado, que el gobierno negó y calificó de «invento», mientras el plan de Edmundo González Urrutia de asumir el cargo parece cada vez más improbable.
Maduro -que ya movilizó a sus seguidores el jueves- llamó a salir «por millones» para la juramentación. «El 10 yo juro con Maduro por el futuro» se lee en gigantescas vallas con el rostro del presidente izquierdista.