Los jugadores tuvieron que celebrar y recibir el trofeo en el camerino por los disturbios en la tribuna y la cancha.
Casi a la medianoche y luego de tener que celebrar y recibir el trofeo de campeón en el camerino, los jugadores, directivos y cuerpo técnico de Atlético Nacional tuvieron que abandonar el estadio Pascual Guerrero en tanqueta.
Cuando transcurría el minuto 85 la fiesta se dañó por los disturbios que empezaron a presentarse en la tribuna sur del Pascual Guerrero, donde se ubica la barra de Barón Rojo y de ahí en adelante todo fue caos y tristeza.
Tras casi cuatro horas, la Policía destinó una tanqueta de la institución para poder evacuar del estadio a los dirigidos por Efraín Juárez, que debían ir hasta el aeropuerto Alfonso Bonilla Arangón, ubicado en Palmira, para su regreso a Medellín.
El jugador Pablo Ceppelini compartió en redes sociales la manera como se acomodaron en la tanqueta uno a uno los jugadores.