El Ministerio encontró que ninguno de los más de 60 trabajadores a bordo de los buques contaba con contrato laboral ni seguridad social. También detectó hacinamiento, alimentos en mal estado, riesgos eléctricos y ausencia de equipos de seguridad.
Durante una inspección no anunciada en las instalaciones de Seatech International Inc., operadora de la marca Van Camp’s, el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, y la viceministra (e) Sandra Muñoz encontraron serias irregularidades en tres buques: Sandra C, Amanda S y Nascar.
El operativo, realizado junto a inspectores de Bogotá y de la Dirección Territorial de Cartagena, evidenció que ningún trabajador contaba con contrato laboral, ni con afiliación a seguridad social o riesgos laborales. Además, se constató un historial de incidentes, entre ellos un incendio previo en una de las embarcaciones.
Principales irregularidades detectadas
“Hallamos tripulaciones extranjeras sin
contrato, sin seguridad social y sin protección en riesgos laborales, además de condiciones indignas: hacinamiento, alimentos en mal estado, riesgos eléctricos y ausencia de equipos de seguridad (…) Procedimos al cierre inmediato de los buques y la suspensión de las actividades de pesca industrial por diez días, mientras la empresa corrige las irregularidades”, explicó Sanguino.
La inspección también reveló indicios de una posible intermediación laboral ilegal de carácter transnacional, en la que estarían involucradas empresas extranjeras y nacionales. Entre ellas figura Logimar, una agencia panameña señalada como la encargada de efectuar los pagos de los salarios.
La inspección también reveló indicios de una posible intermediación laboral ilegal de carácter transnacional.
La inspección también reveló indicios de una posible intermediación laboral ilegal de carácter transnacional.
Ministerio advierte sobre posible trata de personas y violaciones migratorias
El ministro advirtió que durante las verificaciones se registraron hechos que podrían constituir delitos.
“Mientras realizábamos la inspección, los trabajadores desaparecieron de los barcos, aparentemente escondidos o retenidos. Luego supimos que estaban en una de las bodegas”, relató.
También se detectó que varios tripulantes extranjeros no contaban con pasaportes ni documentos en regla, lo que podría implicar violaciones a las normas migratorias. Por tal motivo, el caso fue remitido a la Fiscalía General y al Ministerio del Interior, en especial a la subdirección de Trata de Personas.