El ministro de Trabajo dijo que la aprobación de la reforma laboral fue consecuencia del «miedo» del Congreso.
El avance de la reforma laboral en el Congresoreconfigura la estrategia del Ejecutivo ante el posible retiro de la consulta popular. En entrevista con Blu Radio, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, dejó entrever que si el Congreso aprueba la reforma laboral en trámite, el Gobierno nacional podría reconsiderar la convocatoria a una consulta popular, inicialmente planteada como mecanismo alterno para impulsar su agenda de reformas sociales.
“Si llegara a darse [la aprobación] en el Senado, luego la conciliación con la Cámara, podrían llevar a que el gobierno desactive la convocatoria a una consulta popular”, expresó Sanguino, haciendo eco de las expectativas que giran en torno a la evolución del debate legislativo.
La consulta popular fue anunciada por el presidente Gustavo Petro tras el hundimiento inicial de la reforma laboral en la Comisión Séptima del Senado, lo que el Gobierno calificó como un “bloqueo institucional”. El objetivo del mecanismo era permitir que los ciudadanos decidieran sobre el rumbo de las reformas sociales que, según el Ejecutivo, han enfrentado obstáculos injustificados en el Congreso.
“Fue el miedo a que se hiciera una consulta lo que llevó a los más enconados opositores del Gobierno a reabrir la discusión de la reforma laboral”, aseguró Sanguino, atribuyendo la reactivación del proyecto a la presión generada por la posibilidad de un referendo ciudadano.