Así lo aseguró el personero de Ocaña, Jorge Bohórquez. Indicó que se prevé la llegada de mil personas más al municipio debido al conflicto entre el ELN y las disidencias de las FARC.
La situación humanitaria en la subregión del Catatumbo se ha vuelto crítica debido a un desplazamiento masivo de los pobladores de esa zona del país tras los enfrentamientos entre el Ejército Nacional de Liberación (ELN) y el Frente 33 de las disidencias de las FARC.
Jorge Bohórquez, personero de Ocaña y presidente de la Asociación de Personeros del Catatumbo, precisó que a ese municipio de Norte de Santander han llegado más de 300 personas desplazadas, buscando refugiarse con sus familias y evitar quedar en el fuego cruzado iniciado por estos grupos al margen de la ley en busca del control territorial de la zona.
El funcionario sostuvo que se han reportado varios muertos, heridos y cientos de comunidades en riesgo por cuenta de este conflicto armado. Señaló, además, que se estima que unas mil personas más podrían estar en camino a Ocaña huyendo de la violencia.
“Esta es una situación bastante compleja desde el ámbito humanitario. Tenemos ya tipificado un desplazamiento masivo en la ciudad de Ocaña. Nosotros hemos activado las rutas de protección a todas estas familias que vienen siendo desplazadas por el enfrentamiento que vive la subregión Catatumbo. Es una situación humanitaria bastante precaria y que vulnera los principios de dignidad humana y los derechos fundamentales de estas personas”, aseguró Bohórquez.
Señaló que se han identificado personas adultas mayores, personas en condición de discapacidad, niños, niñas y adolescentes que están en medio del fuego cruzado.