En una nueva escalada de tensión, más de 20 agentes de cuerpos de seguridad del Estado venezolano se desplegaron esta madrugada frente a la Embajada de Argentina en Caracas, actualmente bajo custodia de Brasil, donde permanecen refugiados seis opositores.
El operativo, que incluyó cinco patrullas y vehículos civiles, generó alarma entre los vecinos y otras delegaciones diplomáticas de la zona por la actitud agresiva de los funcionarios y las restricciones al libre tránsito. El líder opositor Edmundo González denunció que los agentes realizaron “instrucciones relacionadas con un eventual ingreso a la sede diplomática”.
La situación se agrava al cumplirse 12 días desde que el régimen cortó el suministro eléctrico tras el robo de los fusibles, manteniéndose también las restricciones de agua y otros servicios básicos. “El régimen ha convertido la residencia diplomática en una cárcel, frente a los ojos del mundo, violando todos los acuerdos internacionales”, señaló González.
Los asilados han hecho un llamado urgente a los gobiernos de Argentina y Brasil para que intervengan en la obtención de salvoconductos y garanticen la protección y servicios esenciales para los refugiados. La comunidad internacional observa con preocupación esta escalada en el asedio a la sede diplomática, que representa una clara violación de los convenios internacionales.