La Capilla Sixtina ya fue habilitada para que los purpurados se trasladen allí e inicien con el cónclave, cuya duración es impredecible.
Los 133 cardenales electores del próximo cónclave están en Roma para elegir al sucesor del papa Francisco y definir el futuro de la Iglesia de 1.400 millones de católicos en el mundo, informó el Vaticano tras concluir con los nueve días en memoria de Jorge Mario Bergoglio, quien yace en la basílica de Santa María la Mayor, también conocida como basílica de Santa María de las Nieves y Basílica Liberiana.
Los llamados “príncipes de la Iglesia” se encerrarán a partir del miércoles en la Capilla Sixtina hasta elegir al nuevo pontífice en una votación incierta y sin claros favoritos.
¿Cómo será el próximo papa?
Expertos y cardenales coinciden en que no será un revolucionario como el argentino Jorge Bergoglio, que planteó un pontificado de reformas, enfocado en los pobres y en las periferias del mundo. El primer pontífice latinoamericano fue muy popular, pero al mismo tiempo enfrentó resistencias dentro de la Iglesia.
El portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, informó el lunes que el total de electores estaba en Italia. Todos ellos se reunirán en secreto a partir de la tarde del miércoles y votarán bajo los frescos de Miguel Ángel hasta que un candidato tenga una mayoría de dos tercios.
Y mientras, decenas de miles de personas en la plaza San Pedro y millones por televisión mantendrán la mirada fija en la pequeña chimenea instalada en el techo del majestuoso edificio a la espera de noticias.
El Vaticano finiquita los detalles de esta elección, que se remonta a la Edad Media. Instaló el lunes las cortinas de terciopelo rojo en el balcón central de la basílica de San Pedro, que se abrirán para la primera aparición del nuevo papa.