La Fiscalía General de la Nación identificó varios inmuebles que estarían siendo utilizados
como centros de falsificación y acopio de aceites para motores a gasolina, diésel y gas, que
posteriormente eran rotulados y vendidos como lubricantes de reconocidas marcas industriales y automotrices.
Funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), con apoyo del Ejército Nacional, realizaron siete diligencias de registro y allanamientos en bodegas y establecimientos de
comercio ubicados en Medellín, Itagüí y Rionegro (Antioquia).
En los procedimientos fueron incautadas 40 toneladas de mercancía, representadas en
5.414 unidades de lubricantes; además de 11 equipos de comunicaciones, tres computadores y documentación contable.
Las investigaciones, lideradas por una fiscal del Eje Temático de Propiedad Intelectual de la
Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos, dan cuenta de que
en estos lugares eran reutilizados aceites quemados y en pésimo estado, rendidos con otros
de menor calidad o mezclados con sustancias líquidas que alteraban la viscosidad. De igual
manera, se diseñaban las tapas, etiquetas, sellos de seguridad y cajas de empaque para darles una apariencia de autenticidad.
De esta manera, los productos fraudulentos eran distribuidos desde Antioquia a diferentes
ciudades del país.
Las diligencias y los elementos incautados recibieron aval de un juez de control de garantías. Las investigaciones continuarán por los delitos de usurpación de derechos de propiedad industrial, y alteración y modificación de calidad, cantidad, peso o medida.