La Policía logró uno de los golpes más contundentes contra el narcotráfico en los últimos años. En medio de controles en el puerto de Urabá, uniformados detectaron una carga sospechosa que, tras ser inspeccionada, reveló un gigantesco cargamento de droga oculto en productos de exportación.
Se trata de 4 toneladas de cocaína que estaban camufladas en más de 334 cajas de snacks, listas para salir del país con destino al Reino Unido. La detección fue posible gracias al análisis detallado de imágenes de escáner y a labores de inspección física de los contenedores.
El operativo permitió evitar que más de 10 millones de dosis llegaran a mercados internacionales. Según las autoridades, el valor de este cargamento superaría los 155 millones de dólares, lo que representa una afectación directa a las finanzas de las organizaciones criminales.