Con esta nueva ley de financiamiento, el Gobierno busca recaudar $26,3 billones.
El Ministerio de Hacienda confirmó que la reforma tributaria, que está próxima a radicarse ante el Congreso, no contempla gravar con IVA los alimentos de la canasta familiar, es decir, productos como cereales y tubérculos, legumbres y hortalizas, frutas, carnes, huevos, pescado y lácteos.
A través de un comunicado, la cartera explicó que la iniciativa busca “racionalizar el gasto tributario”, lo que incluye aumentar la progresividad de la tributación directa, implementar medidas a favor de la transición energética y reducir las externalidades negativas en materia ambiental y de salud.
La reforma incluirá gravámenes sobre el consumo de licores y tabaco, una medida que el Gobierno justifica por las “externalidades negativas” que estos productos generan.