Un fuerte temblor de magnitud de 6,3 sacudió a El Salvador este domingo, 5 de enero de 2025. El fenómeno fue de gran intensidad y tuvo como epicentro una zona ubicada frente a la costa del departamento de La Paz, en el Océano Pacífico, a unos 29 kilómetros al suroeste de Playa Costa del Sol.
De acuerdo con los datos proporcionados por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) de El Salvador, el temblor tuvo una profundidad de 33.1 kilómetros, lo que lo catalogó como un terremoto intermedio. El evento se sintió con fuerza en diversas partes de El Salvador, especialmente en la zona central y sur del país, y también afectó a países vecinos como Guatemala, Honduras y Nicaragua.
Y, según estimaciones preliminares del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), se calcula que más de 16 millones de personas pudieron haber sentido el temblor a lo largo de los cuatro países afectados.
Como es común en este tipo de eventos, minutos después del temblor principal, las autoridades locales registraron una serie de réplicas que continuaron sacudiendo el país. Los temblores secundarios tuvieron magnitudes que variaron entre 3.8 y 4.8, todas originadas en la misma región de La Paz, según los datos del MARN.
Este tipo de actividad sísmica es habitual en una zona como la de El Salvador, que se encuentra situada sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, una franja geológica de alta actividad sísmica y volcánica que abarca desde América del Sur hasta América del Norte. En la región, los terremotos y las réplicas de los temblores son eventos relativamente comunes, aunque no siempre de la magnitud registrada este domingo.
No se han registrado daños por el fuerte temblor en El Salvador
A pesar de la fuerza del temblor, las autoridades salvadoreñas han indicado que, hasta el momento, no se han reportado daños materiales importantes ni víctimas humanas como consecuencia del sismo. Esto es un alivio para la población, ya que, en el pasado, temblores similares han dejado devastación en distintas partes de la región.