Falleció la actriz colombiana Margalida Castro, quien durante décadas trabajó en la televisión y el teatro nacional.
La noticia la confirmó su manager, Claudia Serrato, en redes sociales: “Con profunda tristeza en el alma les comunico que mi grandiosa actriz y amiga Margalida Castro falleció, víctima de un cáncer que fue descubierto hace muy poco”, escribió.
Margalida Castro ha sido considerada un baluarte de la cultura colombiana cuyos personajes inolvidables se quedaron en la retina de los colombianos: papeles como el de como Sussy Borda de Lavalle en Gallito Ramírez, Doña Custodia en Dulce Ave Negra, Elida Pérez en Música Maestro, La Tia Chavela en Yo Amo a Paquita Gallego, Heraclia de Santiño en Rauzan, Úrsula Lacouture y Barbara Fon Braun Lacouture en Chepe Fortuna, Dudis en El Secretario, Erika Bruner en La Nieta Elegida y Carmenza en La Tia Alison siendo estos últimos los más recientes. “Un sin número de personajes únicos para televisión, cine y teatro grandiosos como ella”, detalló Serrato.
En 2013, Margalida recibió el Premio India Catalina a toda una vida, en ese momento la actriz dijo: “Me siento muy agradecida por este reconocimiento, lo más gratificante para una actriz es que sus producciones lleven alegría y sueños a personas que necesitan felicidad, y con las novelas yo he llegado a toda Colombia y al mundo entero”.
La vida de Margalida Castro
Nacida en San Gil, Santander, el 19 de noviembre de 1942, Margalida se considera una pionera de la televisión colombiana. Fue arquitecta de la Universidad Nacional, flautista clásica y actriz de teatro, cine y televisión. Pionera, según lo contó Radio Nacional de Colombia, por ser una de las primeras actrices en inaugurar la televisión a color, la primera mujer adulta mayor que participa en un reality y la primera mujer adulta mayor que hace parte de los presentadores de un programa de televisión.
Fue ganadora de tres Premios India Catalina en el que se incluye el ya mencionado Toda una Vida, cuatro Premios TV y Novelas.
Contaba Margalida que fue una niña muy juiciosa y que necesitaba poco sueño, fue muy estudiosa y por eso no solo fue arquitecta sino flautista clásica. “Siempre gané becas en el colegio, estudié también becada en la Universidad Nacional y en Francia, becada, teatro y música experimental. Eso lo hacía por mi mamá, por la sonrisa de mi madre al siempre estar en el primer puesto”.
No estaba en sus planes se actriz, ella quería ser una gran arquitecta, alumna del maestro Salmona y además una gran flautista, de conservatorio. La llamaron para tocar la flauta en una obra de teatro y ahí empezó toda su historia en la actuación.