La investigación reveló que muchos contratos fueron manipulados para favorecer intereses particulares, que afectaron gravemente el acceso a la salud en ese departamento.
El exgobernador del Chocó Efrén Palacios Serna fue condenado a 22 años de prisión domiciliaria por su participación en un esquema de corrupción que desvió 1.604 millones de pesos destinados a la población más vulnerable del departamento.
La Corte Suprema de Justicia lo halló culpable de los delitos de peculado por apropiación, contrato sin cumplimiento de requisitos legales y falsedad ideológica en documento público.
Según la investigación, los hechos ocurrieron en 2013, cuando Palacios Serna, a través del entonces secretario de Salud, Guillermo Verhelst Cruz, ordenó la celebración de contratos para la compra de medicamentos de alto costo.
Aunque en el papel estos contratos parecían cumplir con los requisitos legales, su verdadera finalidad era desviar los recursos públicos en beneficio propio y de terceros.
La Corte determinó que los contratos fueron adjudicados a personas sin la capacidad legal ni técnica para ejecutarlos.
Además, se evidenció que el funcionario que figuraba como responsable de firmarlos ya no hacía parte de la administración en el momento de su suscripción, lo que configuró el delito de falsedad ideológica en documento público.
Palacios Serna, en su calidad de ordenador del gasto, tenía la obligación de velar por la correcta administración de los recursos departamentales, pero según la Corte, optó por apropiarse de ellos, afectando directamente a las comunidades más necesitadas del Chocó.