Según información de la Fiscalía, hay registro de 52 asonadas en el país en 2025, 39 de estas contra militares.
El origen de la instrucción del presidente Gustavo Petro para retomar la aspersión aérea con glifosato de cultivos ilícitos en las zonas en las que haya asonadas y secuestro de militares, fue el más reciente episodio con 45 uniformados que permanecieron plagiados por la comunidad durante más de 24 horas en zona rural de El Tambo, Cauca.
Según información de la Fiscalía, hay registro de 52 asonadas en el país en 2025, 39 de estas contra militares.
En el grupo que involucra a integrantes de la fuerzas militares, 29 casos están en indagación, 6 en investigación, con algún imputado o vinculado formalmente; y 4 están en juicio. La mayor concentración de casos está en las seccionales Nariño (9), Cauca (7), Valle del Cauca (4) y Cali (3).
La perspectiva de la reanudación de la fumigación aérea con glifosato a cultivos ilícitos, se enmarca en una difícil situación de orden público en el país, a la que se suma la muerte en confusos hechos de Luis Fernando Sánchez, quien era uno de los asesores de la alcaldesa del municipio de Mosquera, Nariño, quien falleció tras recibir un impacto de arma de fuego disparada, presuntamente, por un integrante de la Armada Nacional en un confuso episodio ocurrido en la madrugada del lunes, 8 de septiembre, en el Pacífico Nariñense, que involucró a dos lanchas.
Según dijo la alcaldesa Karen Lizeth Pineda, la lancha de la Armada pasó al lado de la de ellos, en la que iban seis personas, aseguró que les hicieron previo aviso y que, sin mediar palabra, comenzaron a dispararles.
Con base en estos hechos, la Procuraduría inició una indagación preliminar para determinar si hubo una presunta vulneración a los protocolos del uso de la fuerza y ordenó la práctica de una serie de pruebas, entre ellas las cartas de navegación de las lanchas y la declaración de la alcaldesa y del comandante de la Unidad de la Armada involucrada en estos lamentables hechos.