Desde la medianoche de este 1 de febrero, ambos gobiernos aplican impuestos recíprocos a decenas de productos, suspenden la venta de electricidad y endurecen medidas económicas, en una escalada que amenaza un comercio bilateral de 2.800 millones de dólares al año.
Los aranceles del 30% que se impusieron mutuamente Colombia y Ecuador comenzaron a regir desde la medianoche de este domingo, formalizando una guerra comercial entre dos de los principales socios económicos de la región andina.
La medida impacta un intercambio anual cercano a los 2.800 millones de dólares. Colombia exporta a Ecuador alrededor de 1.800 millones de dólares en productos, mientras que las ventas ecuatorianas apenas alcanzan los 900 millones, un desbalance que el presidente Daniel Noboa ha citado como argumento para justificar las sanciones.
El Gobierno colombiano respondió con gravámenes a una lista de 50 productos ecuatorianos, entre ellos arroz, plátano, aceites, azúcar, neumáticos, calzado y aluminio, mientras que Quito mantiene el impuesto general a las importaciones colombianas.