La semana pasada la Policía Metropolitana de Bogotá realizó un operativo de arresto por el incumplimiento de esas acciones legales. Por los desacatos, la interventora Gloria Polanía acumula casi cuatro años de arresto.
La tormenta en la Nueva EPS está lejos de cesar. Además de los problemas financieros que atraviesan en medio de la crisis del sistema de salud, también la quejan los problemas legales. Una reciente confusión con una orden de captura de la Policía en la sede de esa institución en Bogotá puso al descubierto los incumplimientos legales que también aqueja.
El pasado miércoles 8 de octubre uniformados de la Policía Metropolitana de Bogotá llegaron a las instalaciones de esa aseguradora para hacer efectiva una orden de arresto del Juzgado Penal del Circuito de Yarumal (Antioquia).
“Me permito comunicar a su Honorable despacho sobre las actividades adelantadas frente al arresto en contra de la señora Gloria Libia Polanía Aguillón”, se lee en un documento de la Policía publicado por El Tiempo. Pero ese arresto no se cumplió a razón de una renuncia.
Según el reporte de la policía —que fue enviado al juzgado—, la orden de arresto era en contra de la agente interventora de la Nueva EPS, Gloria Libia Polanía Aguillón, pero en la sede de la aseguradora dos funcionarios aseguraron que “solicitó la renuncia, la cual fue aceptada por la entidad, quedando en su reemplazo el señor Aldemar Casadiegos Jaime”.
Sin embargo, lo cierto es que la interventora Polanía no ha renunciado y, según esa EPS, se trató de una confusión y un error en el informe policial, pues la orden de arresto no era contra ella.