El martes en la tarde hubo una misa en la Catedral de Montería, mientras que el fin de semana muchas personas oraron en la ribera del Sinú, en la parte seca de la atractiva Ronda.
Aunque las lluvias han cesado en los dos últimos días y los niveles de los ríos en el departamento de Córdoba registran leves disminuciones, la alerta sigue vigente entre la ciudadanía, que entre otras cosas le teme a las descargas de Urrá.
Cerca de 58 mil hogares están damnificados en 24 de los 30 municipios de Córdoba tanto en su zona rural como la urbana a raíz de los frentes fríos con los que se despidió enero y llegó el mes de febrero.
Entre las afectadas está Aida Luna, quien habitaba una casa en el occidente de Montería, pero que desde el martes pasado está en uno de los 15 albergues habilitados en la zona urbana. Ella reconoce el impacto del frente frío, pero también cree que las descargas de Urrá contibuyeron a la emergencia. “Quedamos en la calle, sin nada, solo con la ropa con la que salimos y por eso no tenemos tranquilidad”.
En municipios como Lorica, San Pelayo, Cereté y la capital Montería aún hay zonas inundadas, pero en esta última empiezan a disminuir las aguas porque además de no haber llovido la misma tierra ha empezado a absorber esas aguas, en especial en los sectores de humedales que incluso bordean la zona urbana.
Además, desde las 11:00 de la mañana de ayer la Alcaldía de Montería puso en marcha un sistema de drenaje desde la estación La Ribera hacia el río Sinú, con bombeo continuo de 100 litros por segundo.
Esta medida, que fue dada a conocer por el alcalde Hugo Kerguelén García busca evacuar aproximadamente 9.000 metros cúbicos de agua cada 24 horas.
Con ello la administración contribuye a la reducción progresiva del nivel de agua represada en distintos barrios de la Comuna 2.
“Esta es una acción técnica pensada en la gente. Menos agua represada significa más tranquilidad en los hogares y mejores condiciones para avanzar en la recuperación de nuestros barrios”, dijo Kerguelén.
Los sectores que se verán beneficiados con el drenaje son Las Viñas, Campo Alegre, Villa Real, Ciudad de Panamá, Río de Janeiro, Puente I, El Amparo, La Ribera, Holanda y Casita Nueva.
La reducción de las inundaciones en los barrios llena de esperanza a los pobladores, algunos de los cuales han empezado a regresar a sus casas a ver lo que el agua les dejó.