La Policía detuvo a 10 personas que contaban con las herramientas para reenvasarlas y retaparlas, aunque el proceso no se haría con las condiciones de salubridad requeridas, según las autoridades.
Luego de descubrir algunas anomalías en las cervezas y gaseosas que se vendían en los establecimientos comerciales de las zonas rosas de Bello y Medellín, además de algunas denuncias anónimas, las autoridades comenzaron una investigación de varios meses y dieron con la ubicación de dos viviendas en las cuales se estaban reenvasando estas bebidas para luego ser comercializadas.
Así lo informaron desde la Policía Metropolitana y la Alcaldía de Bello, que ubicaron en los barrios París y Los Prados, de este municipio del norte metropolitano, dos viviendas en las cuales se hacía, de manera artesanal, el reenvasado y retapado de las cervezas y las gaseosas, las cuales no cumplirían con las normas de salubridad para su consumo, según las autoridades.
El comandante de la Policía Metropolitana, general William Castaño Ramos, comentó que en medio de las investigaciones se confirmó que estas bebidas eran distribuidas en motocargueros en los establecimientos nocturnos de la zona central de Bello y de las comunas 4 (Aranjuez), 5 (Castilla) y 6 (Doce de Octubre), de Medellín.
“Con esto se ponía en riesgo a salud de las personas, ya que estos procedimientos los desarrollaban sin cumplir con las medidas de higiene y salubridad”, explicó el alto oficial.
En los dos operativos de allanamiento, las unidades de la Policía Metropolitana capturaron a ocho personas, de entre los 23 y los 36 años, y aprehendieron a dos menores de edad, quienes tendrían labores en este proceso ilegal de producción de bebidas.
Todos ellos deberán responder ante los jueces por los delitos de corrupción de alimentos, productos médicos o material profiláctico y uso de menores para la comisión de delitos para los mayores de edad.