El pasado 23 de agosto, una mujer en estado de embarazo acudió de urgencia al Hospital San Rafael, de Fundación, Magdalena, tras presentar pérdida de líquido amniótico. Lo que debía ser una atención inmediata se convirtió en un riesgo por presunta negligencia y contradicciones dentro de la institución.
Según relató de su esposo, una médica indicó que la paciente debía ser trasladada al hospital Julio Méndez Barreneche en Santa Marta, y que el área de admisiones gestionaría la ambulancia.
𝑳𝒂 𝒄𝒐𝒎𝒖𝒏𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒊𝒏𝒔𝒊𝒔𝒕𝒆 𝒆𝒏 𝒒𝒖𝒆 𝒆𝒍 𝒈𝒆𝒓𝒆𝒏𝒕𝒆 𝑺𝒆𝒓𝒈𝒊𝒐 𝑨𝒓𝒂𝒈o𝒏 𝑪𝒐𝒕𝒆𝒔 𝒅𝒆𝒃𝒆 𝒅𝒂𝒓 𝒆𝒙𝒑𝒍𝒊𝒄𝒂𝒄𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔 𝒑u𝒃𝒍𝒊𝒄𝒂𝒔 𝒚 𝒂𝒔𝒖𝒎𝒊𝒓 𝒓𝒆𝒔𝒑𝒐𝒏𝒔𝒂𝒃𝒊𝒍𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 𝒑𝒐𝒓 𝒍𝒐𝒔 𝒉𝒆𝒄𝒉𝒐𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒑𝒖𝒔𝒊𝒆𝒓𝒐𝒏 𝒆𝒏 𝒓𝒊𝒆𝒔𝒈𝒐 𝒍𝒂 𝒗𝒊𝒅𝒂 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒎𝒂𝒅𝒓𝒆 𝒚 𝒔𝒖 𝒃𝒆𝒃e.
Más tarde, una funcionaria que al parecer labora en el área de admisiones, aseguró que las tres ambulancias del hospital estaban en uso.
No obstante, el denunciante constató que dos de ellas estaban en funcionamiento y estacionadas en el hospital, mientras solo una permanecía averiada, evidenciando contradicciones graves en la información proporcionada por el personal.
El esposo de la paciente reclamó directamente: “No había necesidad de mentir. Así es como se mueren los pacientes por el mal manejo de algunos funcionarios. La salud no puede estar en manos de personas que ponen en riesgo la vida de la gente”, afirmó, destacando que otros empleados sí cumplen con su labor con compromiso y responsabilidad.
El caso ya fue denunciado formalmente ante la Fiscalía General de la Nación, la Secretaría de Salud del Magdalena, liderada por Diana Celedón, y la Superintendencia de Salud, exigiendo que se investigue la negligencia y se tomen medidas inmediatas.
En ese sentido, la comunidad de Fundación hace un llamado urgente a la Procuraduría para que supervise la situación y garantice que la atención de los pacientes sea siempre la prioridad, evitando que casos como este se repitan en el Hospital San Rafael.