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Cuando Dios levanta a un nuevo ungido y otros no lo aceptan

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Columna de opinión 

Autor: Wulfran Acuña Martinez

Abogado Especialista en Derecho Penal y Criminalística 

Email: wacmar26@hotmail.com

DISCIPULADO I

La Unción de Dios

Devocional 9

Frase inicial del devocional

“Cuando Dios levanta a una persona para cumplir un propósito, no todos celebrarán ese llamado; algunos lo verán como una amenaza, pero el plan de Dios no depende de la aprobación humana».

Introducción general

A lo largo de la historia bíblica se repite un patrón espiritual que revela una realidad profunda del corazón humano: cuando Dios levanta a una nueva persona para cumplir un propósito especial, no siempre es recibida con alegría por quienes ya ocupan posiciones de autoridad o influencia.

Este fenómeno no es exclusivo de un momento histórico. Ha ocurrido en distintas épocas y continúa manifestándose en diversas formas dentro de las comunidades humanas.

La razón principal de esta reacción muchas veces está relacionada con el temor a perder reconocimiento, influencia o poder.

Sin embargo, la Biblia enseña que los llamados de Dios no dependen de las estructuras humanas, sino de su soberana voluntad.

Introducción bíblica

Uno de los relatos más claros sobre esta realidad aparece en la relación entre dos figuras centrales de la historia de Israel:
• Saúl
• David

La historia se encuentra relatada principalmente en el Primer Libro de Samuel.

Saúl había sido ungido como el primer rey de Israel, pero con el paso del tiempo su relación con Dios se deterioró debido a decisiones de desobediencia.

En ese contexto, Dios decidió levantar a David para cumplir un propósito futuro dentro de la historia de su pueblo.

Exégesis bíblica

Cuando David comenzó a destacarse por su valentía y por las victorias obtenidas en batalla, el pueblo empezó a reconocer su valor.

En un momento particular, las mujeres de Israel cantaron una frase que provocó una profunda reacción en el corazón de Saúl:

“Saúl hirió a sus miles, y David a sus diez miles.”

Este canto despertó un sentimiento de celos y temor en el rey.

La Escritura señala que, desde ese momento, Saúl comenzó a mirar a David con desconfianza y hostilidad.

Este cambio en su actitud marcó el inicio de un conflicto que se prolongaría durante años.

Exégesis pastoral

Desde una perspectiva pastoral, esta historia revela cómo la inseguridad y el temor pueden llevar a una persona a ver como enemigo a alguien que en realidad forma parte del mismo propósito de Dios.

Saúl interpretó el crecimiento de David como una amenaza personal, cuando en realidad el plan de Dios tenía un propósito mayor para la nación de Israel.

Este episodio enseña que el crecimiento o la bendición de otra persona no debe interpretarse como una pérdida personal.

En la obra de Dios, el éxito de uno no significa el fracaso de otro.

Explicación teológica

Teológicamente, este relato revela que los llamados de Dios no dependen del reconocimiento humano.

Dios levanta a las personas según su propósito y su sabiduría.

Las reacciones humanas pueden variar entre aceptación, indiferencia o rechazo, pero ninguna de ellas puede impedir el cumplimiento del plan divino.

Explicación teleológica

Desde una perspectiva teleológica, la transición entre Saúl y David formaba parte del proceso mediante el cual Dios preparaba una nueva etapa para el pueblo de Israel.

David sería el rey a través del cual se consolidaría el reino y se establecería una línea histórica que tendría gran importancia dentro del desarrollo del plan de Dios.

Este proceso muestra que los cambios dentro de la historia muchas veces forman parte de un propósito mayor que las personas involucradas no alcanzan a comprender completamente en su momento.

Explicación escatológica

En una dimensión escatológica, este relato también anticipa un principio que se repite a lo largo de la historia: los sistemas humanos muchas veces resisten los cambios que forman parte del plan de Dios.

Sin embargo, las Escrituras enseñan que el Reino de Dios avanza a lo largo del tiempo hasta alcanzar su cumplimiento final.

Las resistencias humanas no pueden detener el desarrollo de ese propósito.

Iglesia primitiva e iglesia actual

La iglesia primitiva también experimentó situaciones donde surgieron tensiones entre líderes o creyentes debido a diferencias de reconocimiento o influencia.

Los apóstoles enseñaron que el liderazgo cristiano debía ejercerse con humildad y con el deseo de servir a los demás.

En la iglesia actual, esta enseñanza continúa siendo fundamental para preservar la unidad y el propósito espiritual de las comunidades de fe.

Parábola pastoral explicativa

Imaginemos a un jardinero que cultiva diferentes plantas dentro de un mismo jardín.

Cada planta tiene un tiempo distinto para crecer y florecer.

Si una planta comenzara a competir con otra por recibir más luz o más espacio, el jardín perdería su armonía.

Pero cuando cada planta crece según el diseño del jardinero, el resultado es un jardín lleno de belleza y diversidad.

De la misma manera, en el propósito de Dios cada persona tiene un tiempo y un llamado específico.

Reflexión del autor

A lo largo de mi vida he observado que uno de los desafíos más complejos dentro del servicio espiritual es aprender a reconocer y aceptar el proceso que Dios desarrolla en la vida de otras personas.

Cada creyente tiene una historia, un tiempo de formación y un propósito particular dentro del plan de Dios.

He aprendido que la madurez espiritual se manifiesta cuando una persona puede alegrarse sinceramente por el crecimiento y las bendiciones que Dios concede a otros.

La obra de Dios no se sostiene sobre rivalidades humanas, sino sobre corazones que saben servir con humildad y gratitud.

Por esa razón considero que el verdadero liderazgo espiritual se fortalece cuando el corazón permanece libre de envidia y abierto a celebrar la obra de Dios en la vida de los demás.

Oración por Colombia e Israel

Señor Dios eterno,

te pedimos que levantes en Colombia y en Israel líderes sabios y humildes que busquen tu voluntad por encima de sus intereses personales.

Permite que quienes reciben responsabilidades espirituales actúen con integridad y con amor por sus pueblos.

Derrama tu paz sobre las naciones y guía a sus gobernantes por caminos de justicia y verdad.

Conclusión general

Cuando Dios levanta a una persona para cumplir un propósito, las reacciones humanas pueden ser diversas.

Sin embargo, el plan de Dios siempre avanza más allá de las resistencias humanas.

Conclusión bíblica

La historia de Saúl y David demuestra que el llamado de Dios no depende de la aprobación de las personas.

Dios cumple sus propósitos en el tiempo y de la manera que ha determinado.

Frase final del devocional

“El propósito de Dios siempre encuentra camino, incluso cuando el corazón humano intenta resistirlo».

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