Una mujer que se habría convertido en el terror de los extranjeros que venían a Medellín por vaciarles sus cuentas bancarias después de drogarlos fue capturada en una vivienda de la comuna 3 (Manrique), todo luego de un operativo que duró dos meses tras la denuncia de tres estadounidenses que habrían sido sus víctimas.
La forma de operar de esta mujer se fundamentaría en el contacto con estos turistas a través de redes sociales y aplicaciones de citas, a través de las cuales los contactaría y programaría citas en establecimientos comerciales de la comuna 14 (El Poblado) o el municipio de Itagüí y en medio del flirteo pediría que la llevaran a comer a un restaurante.
De acuerdo con los registros de las autoridades, estos establecimientos serían el sitio perfecto para maniobrar, puesto que allí, aprovechando un descuido, les suministraría escopolamina u otras sustancias en sus bebidas para reducir su voluntad. En medio de las risas y el coqueteo, los extranjeros se comenzarían a sentir mareados por lo cual los llevaba a un hotel, mostrando una aparente preocupación por su malestar.
Presentándose con una de sus cuatro cédulas falsas, la mujer ingresaría a los hospedajes con sus víctimas y después de que ellos quedaban inconscientes sobre sus camas, aprovecharía para quitarles dinero, tarjetas de crédito, celulares, joyas y demás objetos de valor que portaran, antes de dejarlos abandonados en estos lugares.