En una moción de censura histórica, la asamblea censuró al primer ministro francés.
Cien días, eso fue lo que duró el Gobierno del primer ministro francés, Michel Barnier, tumbado este miércoles por la Asamblea Nacional con 331 votos a favor de la moción de censura.
El rechazo a Barnier vino de un frente inesperado: una alianza temporal entre la izquierda y la extrema derecha, liderada por Marine Le Pen. Aunque la censura no afecta directamente a Macron, el golpe político es profundo, y más si se tiene en cuenta que fue él quien eligió a Barnier en septiembre para promover la “estabilidad”.
“Hoy votamos la censura de su gobierno, pero sobre todo marcamos el fin de un mandato: el del presidente”, señaló Éric Coquerel, diputado de la coalición de izquierda Nuevo Frente Popular (NFP), al presentar la moción.