La ciudad de Cali volvió a ser escenario de un hecho violento que enluta a la Policía Nacional y revive el temor entre la ciudadanía.
En la madrugada de este lunes 16 de diciembre, un atentado con artefactos explosivos improvisados dejó como saldo dos policías muertos en el barrio Mariano Ramos, un sector residencial y deportivo ubicado al suroriente de la capital del Valle del Cauca, a pocos metros del polideportivo María Isabel Urrutia.
De acuerdo con el reporte oficial, el ataque se registró hacia las 3:50 de la mañana, cuando una patrulla motorizada de la Policía realizaba labores rutinarias de vigilancia y prevención en la zona. Dos explosiones sacudieron el sector y despertaron a decenas de familias que habitan el vecindario. Una de las detonaciones impactó directamente a los uniformados, quienes resultaron gravemente heridos por la onda explosiva y las esquirlas.
Los policías fueron trasladados de urgencia a la clínica Valle del Lili, en el sur de Cali, donde pese a los esfuerzos médicos fallecieron minutos después.
Las víctimas fueron identificadas como el subintendente Jorge Leonardo Gómez Ochoa, de 36 años, con 15 años de servicio en la institución, y el subintendente Robert Steven Melo Londoño, de 32 años, quien llevaba 12 años en la Policía Nacional.