El presidente estadounidense Donald Trump intensifica sus esfuerzos para provocar la salida del régimen comunista de Cuba antes de que termine el año. Para eso, combina la presión económica, amenazas y la búsqueda de interlocutores dentro del propio aparato estatal de la isla, reveló The Wall Street Journal.
Funcionarios de la administración Trump, indicó el diario, están tratando de identificar a personas con información privilegiada dentro del régimen cubano que estén dispuestas a negociar una transición.
Evaluaciones de inteligencia estadounidenses describen a la economía cubana al borde del colapso y al régimen en su momento de mayor fragilidad en décadas, tras la caída de su principal aliado y benefactor Nicolás Maduro.
Aunque la Casa Blanca no cuenta con un plan formal para poner fin al sistema comunista que gobierna Cuba desde hace casi 70 años, altos funcionarios estadounidenses ven la reciente captura de Maduro y las concesiones posteriores de sus aliados como un precedente aplicable al caso cubano.
En reuniones privadas con exiliados y organizaciones cívicas en Miami y Washington, representantes del gobierno estadounidense se han enfocado en localizar a figuras internas del régimen que estén dispuestas a llegar a un acuerdo, según un funcionario citado por el WSJ.