Al borde del colapso debido al pésimo y deplorable estado de su estructura física se encuentra la Institución Educativa Distrital del Caribe, situada en la carrera 6B entre calles 38B y 40 del barrio La Magdalena, sur de Barranquilla.
A raíz de esta situación, los padres de familia del referido colegio, construido en 1970 por el Ministerio de Educación, piden a las autoridades distritales intervenir y adecuar las aulas. Karime Mendoza, madre de cuatro niños que estudian en esa institución, expresó su preocupación por el mal estado del plantel educativo. «Ninguna autoridad educativa se ha pronunciado sobre la problemática que sufre este colegio. Los mejoramientos que se han realizado han sido emprendidos por los padres de familia y profesores de primaria», dijo la mujer, quien es egresada de este colegio.
Las afectaciones
De acuerdo con los padres de familia la estructura física del colegio está a punto de colapsar. Los baños no tienen puertas, los salones y el techo están en mal estado. La cancha de fútbol está muy deteriorada. En ella los alumnos no pueden jugar porque está llena de desniveles y cuando llueve, tal como ha ocurrido en estos días, se asemeja más a una laguna.
A eso hay que sumarle que recientemente el cielo raso de algunas aulas se cayó. Cabe destacar que este colegio carece de un comedor para los estudiantes y docentes. Los niños en algunas ocasiones tienen que consumir los alimentos a la intemperie.
«Cuando llueve las instalaciones se inundan. Son cerca de 300 estudiantes que se encuentran afectados. El cuerpo de docentes es excelente, trabaja bien, pero están también golpeados por esta problemática», expresó otra madre de familia angustiada por lo que se está viviendo en el colegio más antiguo del barrio La Magdalena.
«Les estamos haciendo un urgente llamado a las autoridades educativas de Barranquilla para que adelanten un proceso de intervención y reconstrucción urgente y total de la Institución Educativa Distrital del Caribe. Deben evitar una tragedia porque este colegio está que se cae en cualquier momento, y son 300 niños los que aquí estudian», manifestó Karime Mendoza, integrante del Consejo de Padres de Familia.
Los acudientes y padres de familia aseguran que han denunciado la difícil situación por la que atraviesa la institución ante las autoridades competentes, pero no les han prestado la debida atención.